Mitigan el estrés
Nos hacemos más humanos cuando estamos en compañía de un perro: La empatía con los otros seres vivos se incrementa, consigue que nos comportemos mejor con nuestros semejantes.
Vivir con una mascota disminuye el nivel de estrés, los estados de ánimo mejoran y ayudan a quienes sufren depresiones. Concretamente, la doctora Karen Allen, de la Universidad Estatal de Nueva York en Búfalo, pudo demostrar que las personas que viven con perros o gatos reaccionan mejor frente a la tensión, se recuperan antes y cometen menos errores en el cálculo mental que las que no tienen una mascota en su casa. Además, quienes hicieron el experimento en presencia de sus mascotas, consiguieron mejores resultados ante el estrés que cuando las realizaron en compañía de un familiar o de un amigo.





